Quizá fue un comienzo un poco agitado, como todo año, cosas buenas y malas, algo agotador y, abrumador, creo que con su sonrisa bastara para sacar un destello de alegría en mis ojos.
Ocurrío lo que nunca debío pasar, por culpa de aquello, tres noches de desvelo, el consumo abusivo de nicotina y alcohol. Hace mucho tiempo no sentía nostalgia, no extrañaba ni quería como hoy, olvidé lo bien que se siente, pero nunca la pena que conlleva... en fin, no entiendo, no sé que hacer, como actuar, si está bien o mal. Quiero un rato de tranquilidad.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario